Con la elección presidencial de 2026 acercándose en Colombia, los votantes enfrentan una decisión crucial entre candidatos con visiones fundamentalmente distintas sobre el futuro del país. Este artículo compara los planes de gobierno de los tres principales aspirantes —Paloma Valencia (Centro Democrático), Abelardo de la Espriella (Cambio Radical) e Iván Cepeda (Pacto Histórico)— en las áreas de política más relevantes.
Política económica
Paloma Valencia — Liberalización del mercado y disciplina fiscal
La plataforma económica de Valencia se apoya en la ortodoxia de libre mercado del Centro Democrático. Sus principales propuestas incluyen una reducción del impuesto de renta a las empresas del 35% actual al 25-28%, topes constitucionales al gasto, la privatización parcial de empresas estatales —incluidas participaciones minoritarias en Ecopetrol— y un sistema pensional de cuentas individuales plenamente capitalizado, similar al modelo chileno.
Impacto fiscal estimado: el equipo de Valencia proyecta que estas medidas reducirían el déficit fiscal del 5,2% del PIB al 2,5% en cuatro años, principalmente mediante recortes de gasto y crecimiento económico, y no con aumentos de impuestos.
Abelardo de la Espriella — Centrismo pragmático
De la Espriella se posiciona como un centrista enfocado en la responsabilidad fiscal, sin rigidez ideológica. Su plataforma incluye una reducción moderada del impuesto a las empresas al 30%, un plan de infraestructura de 50 billones de pesos en cuatro años financiado a través de alianzas público-privadas, y un sistema pensional mixto que combina una Colpensiones reformada con ahorro privado obligatorio.
Impacto fiscal estimado: De la Espriella proyecta una reducción del déficit al 3,0-3,5% del PIB, con un plan de infraestructura que generaría unos 400.000 empleos.
Iván Cepeda — Expansión progresista
La plataforma de Cepeda representa el giro más drástico frente a la política actual. Propone aumentos significativos en el impuesto al patrimonio, el impuesto a las ganancias de capital y el impuesto de renta a las empresas con utilidades superiores a 1 billón de pesos anuales, junto con un plan de inversión social de 120 billones de pesos enfocado en salud, educación y desarrollo rural. También propone reemplazar la regla fiscal actual por una «regla fiscal verde» y crear una pensión básica universal para todos los colombianos mayores de 65 años.
Impacto fiscal estimado: economistas independientes calculan que el plan de Cepeda aumentaría el déficit al 6-7% del PIB en el corto plazo; su equipo sostiene que el crecimiento de largo plazo derivado de la inversión social cerraría esa brecha.
Seguridad y orden público
Valencia propone triplicar el pie de fuerza de la Policía, patrullajes militares en las principales ciudades, penas mínimas obligatorias y ampliación de la fumigación con glifosato. También propuso un «impuesto de seguridad ciudadana» a las personas de altos ingresos.
De la Espriella aboga por una unidad nacional de investigación de élite inspirada en el FBI, una expansión del 50% de la Policía, un enfoque de inteligencia y fumigación condicionada con programas de desarrollo alternativo para los cultivadores de coca.
Cepeda pide la implementación plena del Acuerdo de Paz de 2016, la eliminación del ESMAD a favor de mecanismos comunitarios de resolución de conflictos, la despenalización del consumo personal de drogas y la desmilitarización de la seguridad interna.
Salud, educación y desarrollo rural
En salud: Valencia mantiene el actual sistema de EPS con una regulación más fuerte. De la Espriella propone fortalecer la ADRES para eliminar las demoras en los pagos y aumentar el presupuesto de salud al 8,5% del PIB. Cepeda eliminaría por completo el sistema de EPS a favor de un único pagador público, nacionalizando los hospitales privados.
En educación: Valencia respalda los subsidios (vouchers) para colegios privados y el pago a docentes por méritos. De la Espriella propone aumentar el gasto en educación al 5% del PIB, construir 2.000 colegios nuevos y universidad gratuita para los estratos 1 y 2. Cepeda pide educación pública gratuita y universal hasta la universidad, eliminar el requisito del examen ICFES y triplicar la capacidad de la universidad pública.
En desarrollo rural: Valencia se inclina por la formalización de la tierra sin redistribución y por el impulso a la agroindustria. De la Espriella respalda la formalización de la tierra con distribución focalizada para las víctimas del conflicto. Cepeda pide la implementación plena de la reforma agraria del Acuerdo de Paz —3 millones de hectáreas distribuidas en 10 años— con un impuesto progresivo a los grandes latifundios.
Clima, política exterior y análisis
En clima: Valencia prioriza el desarrollo sobre las restricciones ambientales y respalda continuar con la exploración petrolera. De la Espriella se fija la meta de 30% de energía renovable para 2035, con un programa de reforestación de 200 millones de árboles. Cepeda propone frenar de inmediato la nueva exploración petrolera y una transición para abandonar los combustibles fósiles en 15 años.
En política exterior: Valencia fortalece la alianza con Estados Unidos y se opone al ingreso a los BRICS. De la Espriella busca un enfoque equilibrado, con acuerdos comerciales en Asia-Pacífico. Cepeda busca relaciones diversificadas, incluidos lazos más fuertes con China y Rusia y la membresía en los BRICS.
Conclusión
El análisis fiscal independiente sugiere que el plan de Valencia es el más conservador en lo fiscal, pero depende de proyecciones de crecimiento optimistas. El plan de De la Espriella es el más equilibrado: su sistema pensional mixto y su plan moderado de infraestructura podrían financiarse sin aumentos drásticos de impuestos. El plan de Cepeda requeriría el mayor aumento de impuestos en la historia de Colombia, estimado en un 8-10% del PIB en ingresos adicionales.
Ninguna de las tres campañas ha publicado un plan fiscal plenamente costeado y con verificación independiente, lo que deja a los votantes dependiendo de las estimaciones de campaña y del análisis externo.
La elección presidencial colombiana de 2026 les presenta a los votantes tres visiones fundamentalmente distintas del futuro del país. Cada plataforma tiene sus contrapesos. Al final, serán los votantes colombianos quienes decidan cuáles de esos costos están dispuestos a aceptar.
Esta comparación se basa en las plataformas de campaña, entrevistas y documentos oficiales disponibles a mayo de 2026. Los candidatos pueden modificar sus propuestas antes de la elección.
